La Salud del Alma Determina la Salud del Cuerpo

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La polémica autora del libro La mafia médica prepara el lanzamiento en España de su segundo libro ¿Qué he venido a hacer en esta tierra? (What the Hell Am I Doing Here Anyway?), que estará a la venta a finales del mes de abril. Ambos libros han sido publicados por ediciones Vesica Piscis. Desde que Ghislaine publicó su primera obra en la que pone en tela de juicio el funcionamiento del sistema médico –por ocuparse de la enfermedad, más que de la salud–, muchas conciencias han quedado inquietas. Para avivar estos temas la autora, que transmite paz y seguridad, nos ha concedido un poco de su tiempo para compartir con los lectores de Natural su filosofía de vida.

Ghislaine Saint-Pierre Lanctôt nació en 1941, su padre y su abuelo eran farmacéuticos y ella empezó la carrera de Medicina para complacerles. «Yo quería ser filósofa. Pero creía que lo de pensar no iba a aportarle nada a la gente. Pensé, voy a hacer algo útil, que beneficie a la población, y como me crié en este ambiente decidí hacer la carrera de Medicina. Al final he dejado todo eso y lo que hago ahora es lo que quería hacer desde el principio». Guislaine está divorciada y tiene cuatro hijos. «Lo que a mí me abrió los ojos –continúa la escritora– fue mi divorcio. Es lo que me despertó. Cuando los niños estaban en casa con su padre tenía tiempo para mí, no sabía lo que era eso, me había olvidado de mí misma. Yo trabajaba pero me ocupaba mucho de la familia, para mí era la prioridad. Entonces como un fin de semana de cada dos no tenía a los niños, estaba obligada a ocuparme de mí misma y es así como empecé a evolucionar, a conocer gente y a descubrir cosas, a salir de la prisión de la familia. Después de esto, viví seis años en Estados Unidos. Yo nací en Montreal (Canadá), pero entre 1984 y 1990 estuve en Estados Unidos. Esta experiencia me abrió los ojos sobre lo que es el negocio de la medicina porque es así como lo llaman allí, aquí en Europa y en Canadá hacen creer que es como trabajar por el bien del enfermo, que es un tema social. A la vuelta de Estados Unidos escribí La mafia médica cuya primera edición se publicó en 1994».

El colegio de médicos le hizo una demanda, el proceso duró un año y desde entonces la escritora imparte seminarios para que la gente entienda y tome conciencia de que es el estado del alma lo que determina la salud mental. «Cómo mejorar el estado de mi alma para mejorar el estado de mi cuerpo», dice Ghislaine.

Pregunta: Su visión actual de la salud es completamente distinta a cuando era médico ¿En qué momento y por qué dio usted un giro radical a su carrera?

Respuesta: A lo largo de los años empecé a ver cosas que no me parecían sensatas, que no tenían lógica, como por ejemplo seguir dando medicamentos aunque no funcionaran, aunque no se curara la persona. Yo no entendía, por ejemplo, como en un cáncer se aplicaba la quimioterapia si lo que hace es enfermar aún más a la persona que acaba por morirse de todos modos.

Cuando aparecieron las medicinas suaves pensé que eso era interesante, y yo he ido a encontrarme con personas que practicaban la medicina alternativa y entonces me di cuenta de que lo que hacían ellos era muy interesante, incluso mejor que lo que hacíamos nosotros en la medicina convencional. Esas personas me acogieron, me mostraron lo que hacían, cómo actuaban. Y yo pensé: ¿por qué no nos han enseñado esto a los demás médicos? ¿Cómo puede ser que no lo enseñen en la facultad y que además a estas personas las tachen de charlatanes y de estafadores?

Yo me encontré con ellos y vi que eso no era cierto, no eran charlatanes. Así fue como me empecé a plantear cosas. Cuando acabé la carrera de Medicina yo estaba convencida de que hacia el año 2000 ya no habría más enfermedad en el mundo, tenía una confianza ciega en la medicina que me habían enseñado. Sin embargo, yo veía que el tiempo pasaba y que la salud de las personas iba empeorando. Me percaté también de que medicamentos que no funcionan se siguen recetando, y que se practicaba una guerra en contra de las medicinas alternativas. Además yo era flebóloga y había abierto centros de flebología en distintos lugares del país, lo que me llevó a experimentar de cerca el negocio de la medicina tradicional. Y ahí sí que entendí muchas cosas.

P: ¿Qué papel juegan para usted las medicinas alternativas?

R: Las medicinas alternativas producen un bienestar más interesante que el que proporciona la medicina convencional. La medicina convencional corta, quema y envenena. Corta con las operaciones, envenena con la quimio y envenena con los rayos. Las medicina suaves pueden poner orden de forma temporal en el cuerpo, pero como el problema está en el alma, antes o después habrá que afrontar el problema del alma.

Es el alma quien enferma a los demás cuerpos. Por ejemplo: mi trabajo ya no me conviene, tengo náuseas por la mañana cuando pienso que tengo que ir a trabajar, entonces empieza a dolerme la espalda, las rodillas, la tripa. Puedo ir a ver a alguien que practique la medicina suave, va a ayudar a mi cuerpo, puedo tener tratamientos de técnicas energéticas que ayuden a mi cuerpo emocional y mental; pero hasta que no solucione lo que pasa con mi trabajo voy a seguir enfermando porque mi alma me dice «sal de aquí». Es interesante porque el alma entrega un mensaje cada vez más fuerte y cuando no entiendes te lanza un ladrillo a la cabeza: un accidente de coche, un divorcio, alguien que muere en la familia, una enfermedad, perder el trabajo… Algo fuerte para que tú reacciones.

P: ¿Puede ser que a unos les sorprenda un accidente y a otros les anuncien que tienen metástasis?

R: Sí, pero la metástasis no existe, son cánceres secundarios, cánceres que se desarrollan después del primario. Pero no existe esta idea de metástasis, es otra mentira de la medicina convencional.

P: Desde su punto de vista como «médica del alma» ¿cree que hay alguna solución a este tipo de enfermedades?

R: Nunca es demasiado tarde, la sanación puede ocurrir en cualquier momento. El problema es que cuanto más acuda al médico, más miedo voy a tener y más voy a enfermar. Es un círculo vicioso. Por eso yo digo «deja de ir al médico».

P: ¿A usted le va bien esta filosofía de vida?

R: A mucha gente le funciona, no sólo a mí. No es el médico el que puede sanarme, él hace que yo enferme más y acabo muriéndome.

P: Cada vez hay más casos de cáncer cuyos enfermos reciben quimioterapia. ¿No cree que en algunos casos la quimioterapia cura?

R: La quimioterapia es veneno. Normalmente no hace bien a nadie. Hay que saber que hay siempre un conflicto, cualquier enfermedad es psicosomática. Siempre hay un conflicto a raíz de una enfermedad, pero si yo identifico el conflicto y lo soluciono, la enfermedad se va. Es así que yo entendí que la medicina estaba totalmente controlada por el dinero. Entonces, lo que nosotros hacíamos como médicos era enfermar más a las personas para así generar ganancias para la industria. Entonces, ¿qué es la salud? En la facultad sólo me enseñaron lo que es la enfermedad. Entonces, ¿qué es gozar de buena salud? Yo llegué a la conclusión de que el cuerpo sólo manifiesta el estado del alma. Y cuando mi cuerpo está enfermo es porque mi alma está enferma. Entonces el cuerpo por sí solo no enferma, es como un espejo que refleja lo que pasa dentro. Para ver mi alma, miro mi cuerpo y veo lo que hay en mi alma. Entonces no sirve de nada tratar sólo el cuerpo. Hay que mirar el alma, ¿qué es lo que no funciona en el alma, cuál es la enfermedad del alma? Es la guerra.

Porque mi alma me dice internamente que haga algo y mi ego me dice que haga lo contrario. Entonces hay una guerra interna. La enfermedad es siempre la manifestación de un conflicto dentro de mí. Hay dos aspectos: el cuerpo y el alma. ¿Qué quiere el alma? El alma quiere la emancipación del ser y el cuerpo quiere la seguridad del haber, del tener. Cada uno tira por un lado, el estrés significa la guerra interior. Cuando trato el alma, todo el cuerpo se alinea sobre este equilibrio. No quiero decir que no haya que cuidar el cuerpo físico, sino hacer las cosas en el orden correcto. Primero el alma, después el cuerpo mental, después el cuerpo emocional y después el cuerpo físico. Y lo solemos hacer al revés. La medicina convencional se encarga del cuerpo físico, y no trata el resto.

P: ¿No cree que la propia sociedad demanda que el médico se ocupe del cuerpo físico y le dé una medicina para el dolor?

R: Absolutamente. La sociedad misma, nosotros somos los que creamos esta mafia a nuestra imagen y semejanza. El problema es que damos prioridad al «tener» sobre el «ser», ése es el desorden, priorizar el cuerpo en vez del alma. Para volver al orden hay que dar prioridad al alma en lugar de otorgársela al cuerpo, eso genera orden, paz y salud. Eso, en definitiva, es la salud.

P: Eso es mucho más complicado que tomarse un pastilla…

R: Cierto, pero ¿qué hace una pastilla? Te da la ilusión de que estarás mejor, pero con el tiempo reaparecen los síntomas.

P: En el caso del paludismo, por ejemplo, alguien sano se enferma por beber agua contaminada, ¿también en este caso insiste en su teoría?

Eso es válido para todo. No hay ningún microbio exterior que pueda enfermar, soy yo la creadora de mis enfermedades. Y ésta es la verdadera enfermedad del alma, el no saber que soy yo quien la está creando. Como yo pienso que no soy responsable, me imagino creadores exteriores: microbios, tumores, etc. Por ejemplo un simple catarro: hace frío, me cojo un catarro. Y por lo tanto puedes tener un catarro en verano, es un sinsentido, no tiene nada que ver con el frío. Con esta estructura de pensamiento voy generando la guerra hacia los factores exteriores. Y por eso se crearon las vacunas. ¿Qué son las vacunas? Dar la enfermedad de forma más debilitada para que el cuerpo reaccione. Es decir, no tengo la enfermedad pero si algún día la contraigo, sería menos grave porque ya me he puesto la vacuna. Te voy a dar otro ejemplo, tengo miedo de que mi hija sea violada. Entonces le voy a dar un violador debilitado, entonces si un día la violan será menos grave porque habrá tenido un pequeño violador y entonces estará preparada. La vacuna funciona igual. Es algo de locos. Vivir en el desorden lleva a este tipo de locuras. Por ejemplo, la gripe aviar. ¡Es extraordinario! Cerca de donde vivo había una experta muy seria que vino de parte de las autoridades médicas y nos ha dado cifras: en el plazo de nueve años se murieron cerca de 152 personas de gripe aviar en el mundo, solo en Canadá mueren cada año 10.000 personas por errores médicos, no de enfermedad sino de equivocaciones. ¡Yo creo que más bien habría que vacunar a los médicos! (risas). No hay epidemia, no hay nada. Entonces se ha creado una pandemia a escala mundial, en la cual se han gastado millones de dólares para tratarla pero no hay nada. Esto está en preparación desde hace muchos años. Llevamos de cinco a siete años oyendo hablar de una pandemia. ¿Cómo se puede anunciar que va a haber una pandemia? Una epidemia surge, ocurre, pero no la puedo prever, es un montaje.

P: Pero la gente tiene miedo…

R: Sí, es una forma de manipulación mental para llevarles a pensar que va a ocurrir una epidemia. Y un día cuando ocurra las autoridades dirán que ya lo habían previsto. Es algo que está preparado desde hace mucho tiempo, hay un proceso escondido detrás de esto. Yo no sé exactamente lo que es, puede ser por ejemplo ponerle a todo el mundo un chip electrónico porque cuando hay una campaña de vacuna se puede poner cualquier cosa en la jeringuilla. Así que es posible que haya una estrategia que consista en decir que hay una epidemia y que hay que vacunar a todo el mundo y entonces pondrían el microchip. Yo estoy segura de que hay algo detrás, un propósito escondido en decir que hay una epidemia y que hay que tener cuidado. Es una hipótesis. De todos modos sea para lo que sea el propósito es el control sobre la población.

P: ¿Tiene todo esto algo que ver con la trilogía de la mentira de que habla en su libro La mafia médica?

R: Absolutamente. Hablo mucho de las vacunas en el libro y lo que yo digo a este respecto en el libro es lo que desencadenó la ira del colegio médico. Porque las vacunas no se tocan, son sagradas, puedes hablar de cualquier cosa, la industria, los medicamentos, pero cuidado con las vacunas. Porque las vacunas otorgan importantes ganancias a la industria, pero a las personas les puedes transmitir cualquier cosa. La vacuna es un medio para producir genocidios con un blanco específico.

Cuando se quiere distribuir a un pueblo o a una raza, la administran, mira lo que está ocurriendo en África. Ellos lo llaman sida, pero ¿qué significa sida? «Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida». Entonces es el propio sistema inmunitario que se ha debilitado, de modo que cualquier afección es mucho más grave.

P: ¿Quién está detrás de toda esta estrategia?

R: Los que mandan. Hay un gobierno mundial que tiene todos sus ministerios, para la salud es la OMS, pero también están la UNESCO, UNICEF, FAO, FMI, Banco Mundial, etc. Todos los países miembros de la ONU obedecen las órdenes del gobierno mundial.

P: ¿Ve solución para esta situación?

R: Sí (risas) sino mal vamos. La solución que yo propongo en el libro es la soberanía individual. Es tomar conciencia como persona individual de que soy yo la que tiene el verdadero poder. Por ejemplo, los McDonald’s, cuando la gente deja de ir a estos restaurantes la empresa se debilita, son las multinacionales, que son todopoderosas. Si yo dejo de comprar y de dar dinero a las multinacionales ya no valen nada, no ganan dinero. Si los enfermos dejan de ir al médico, se derrumba el sistema médico, si dejo de pagar impuestos no hay gobierno. Entonces ¿dónde está el verdadero poder?, en la persona y la palabra SOBERANÍA, significa el poder último, el más alto, que siempre hemos pensado que estaba fuera y está dentro de nosotros.

Si pensamos en el poder más elevado, pensamos en Dios. Y ¿qué es Dios? Es el espíritu que crea todo el universo y esto está dentro, no fuera. La solución viene cuando yo tomo conciencia de quién soy verdaderamente y que voy a comportarme tal y como yo soy, encontraremos la salud perfecta y la inmortalidad, que es más interesante que morir ¿no?

P: Y ¿Cuál es el primer paso que debemos dar?

R: Primero empieza por tomar una decisión, que consiste en dar rienda suelta a mi alma, es mi alma quien manda y no el ego, entonces dejo de pelearme, significa escuchar lo que me dice mi alma. Por ejemplo, mi alma me dice: «deja este trabajo, ya no resuena contigo, deja de hacer eso»; pero el ego me va a decir: «No, ¿estás loca o qué?, tienes que pagar el alquiler, sostener la familia, ser buena madre o buen padre...». Esa es la guerra, entonces dejo de pelear y escucho a mi alma. Y el ego empieza a agitarse y a ponerse inquieto ¿qué va a pasarme? Quiere controlar, es su función. ¿Qué va a ser de mí? Pues no lo sé, soy yo la que va creando qué va a pasarme. ¿Me voy a pelear conmigo misma? No, voy a hacer las paces.

Algo que se puede hacer varias veces al día y que mejora automáticamente cada vez la salud es decir la verdad. Mentimos todo el tiempo, pero incluso sin darnos cuenta, estamos tan acostumbrados a hacerlo… tenemos mentiras gordas y otras que se llaman «medias verdades», pero la mitad que falta es una mentira. Y hay otra categoría de mentiras que son por omisión. Y esto se llama un secreto. A veces mi hijo viene a verme y me dice: «Mamá, tengo que decirte algo, pero no se lo digas a nadie». Si es un secreto y tú no puedes guardarlo, no me pidas a mí que lo guarde. Si para ti es un secreto y me lo transmites a mí porque pesa mucho sobre tus hombros, yo tampoco lo voy a guardar.

Son cosas del día a día. Si me quedo en la mentira y siempre estoy mintiendo, poco a poco voy destruyendo mi salud. Miento porque tengo miedo, es el ego el que miente, el alma nunca miente, dice que diga la verdad. Cosas así pequeñas hacen que vaya mejorando mi salud en vez de empeorarla.

¿Qué es la fiesta del día del padre o del día de la madre? Son fiestas comerciales que me están obligando a celebrar la fiesta y comprarle algo. ¿Qué estoy celebrando con esto? Celebro que mi madre se ha sacrificado toda su vida por sus hijos, que ha luchado toda su vida para mantener su papel de madre o celebro que mi padre toda su vida ha trabajado para conseguir que su familia viva bien. En definitiva, celebro que mi madre y mi padre han hecho todo lo posible para seguir juntos y mantener a la familia unida. Celebro la enfermedad y la muerte, hay que pensar en eso. ¿Qué es el padre y la madre? La muerte. Cuando esas personas se han quedado juntos aunque no tengan nada que ver unos con otros, ya se ha acabado la cosa, pero se han quedado juntos para que la familia se mantenga unida, en vez de escuchar a su alma. Y yo voy y digo, «gracias». Otro ejemplo cercano sería celebrar el día del padre o de la madre. Y podría explicar a mis padres que no voy a celebrar ese día, que tengo gratitud y reconocimiento por todo lo que han hecho por mí, pero que no voy a celebrar un rol, un papel que destruye el alma, hace que envejezcamos y muramos. Y entonces, ¿qué dirá mamá? Lo que me impide tomar esta decisión es el miedo a que mamá o papá no me quieran porque sigo esperando el amor exterior. En vez de darme cuenta de que el amor está dentro de mí, soy yo quien puedo amarme a mí misma. Si voy buscando el amor exterior, sufro. Si yo vivo con amor por mí enfocado hacia mi interior, no por miedo de lo que la gente pueda pensar de mí, mi salud mejora. Entonces vamos a ser seres inmortales, eso no significa que nos vamos a quedar por siempre vivos aquí, sino que puedo encarnarme y desencarnarme a voluntad. Puedo materializarme y desmaterializarme, depende de mí.

Es una cuestión de la evolución de la conciencia humana y cuando haya suficiente número de personas que sean conscientes de esto, vamos a alcanzar la masa crítica. Hay personas que darán el salto y otras que no. Eso ya se pude ver, son más o menos 100.000 personas sólo en el planeta. Por ejemplo, toco aquí y siento un bulto en el pecho. Tengo dos posibilidades o me quedo aquí quieta y no hago nada o me voy corriendo al médico. Si voy al médico me va a decir que tengo un cáncer. En la mente está escrito «Cáncer igual a muerte». Entonces si yo he sentido miedo y he ido al médico, el doctor me ha asustado aún más y me recomienda quimioterapia. A mí eso no me agrada porque la gente que conozco que se la ha hecho se pone verde, siente náuseas, no tiene pelo y tienen un estado muy debilitado y triste. Entonces cada vez tengo más miedo, cada vez estoy más enfermo y cada vez me acerco más a la muerte.

Eso ocurre si tomo la opción del médico. En el otro caso mi cuerpo me muestra que hay un conflicto interno, el bulto en este pecho es un regalo que me hago a mí misma, no quiero quitármelo, es mi espejo el que me está indicando algo. Le voy a decir al bulto: ¿qué tienes que decirme?, háblame. Gracias por manifestarte. Te escucho, háblame de mi conflicto. Entonces yo digo a mi alma: te dejo libre. Voy a vivir y sentir el miedo a morir. De esta forma yo puedo sanar definitivamente, no una remisión temporal, una verdadera sanación.

Por ejemplo, ¿qué es un divorcio? Una ruptura. Algo me dice: «no, no te tienes que divorciar, quédate junto a esa persona» y algo me dice: "no, ya se acabó". Actualmente hay más divorcios porque la conciencia se eleva y la gente hace más caso a sus sentimientos. El divorcio y dejar un trabajo no son buenas opciones para la seguridad del haber. Hay cada vez más personas que dejan carreras brillantes porque ya no le encuentran sentido a lo que hacen. Es normal porque la conciencia se eleva.

Si no hago caso a mi alma y sigo en ese trabajo me enfermo y cuando voy al médico me manda antidepresivos. ¿Y qué son los antidepresivos? Son drogas que hacen que yo ya no sienta nada. «Mi trabajo bien, seguiré con él». Con ayuda de estas pastillas soy efectivo y puedo seguir pagando la hipoteca.

Algo que causa mucho estrés es el endeudamiento de las familias. Una manera de sanarse es salir de este sistema de endeudamiento porque supone esclavitud. Es la «simplicidad voluntaria» es un movimiento social de gente que lo adopta deliberadamente. Yo no lo recomiendo como movimiento social, pero sí como medida temporal para salir de esta trampa. De forma que las necesidades materiales dejan de ser la prioridad en mi vida y más bien es el alma lo prioritario. La «simplicidad voluntaria» consiste en reducir las necesidades materiales. Por ejemplo si tengo una casa grande con una hipoteca muy elevada, un cochazo a juego con la casa, hijos que visten de marca, van a una escuela privada, etc. Todo eso cuesta dinero y tengo que seguir trabajando, pero ya no me gusta mi trabajo y ahí estoy preso y eso es un estrés tremendo. La persona piensa que no tiene salida: si dejo mi trabajo ya no seré capaz de ofrecer caprichos a mis hijos, perderé a mis amigos pijos, mi prestigio, mi mujer, reputación… No se puede imaginar la vida sin nada de eso, pero es posible. Vendo la casa, vendo el coche, vamos a una casa más pequeña, los niños dejan de ir al colegio público y se les manda a uno privado y así tengo tiempo para mi alma. Eso es realmente la salud, esas cosas de la vida cotidiana son las que hacen que mi salud esté mejor o peor.

P: Usted demostró ser muy valiente cuando escribió el libro La mafia médica que le costó la expulsión del colegio de médicos, supongo que vivió un conflicto importante. ¿Cómo se decidió a dar el paso?

R: Yo sabía que publicando este libro se acababa para mí la carrera de medicina. Yo me acuerdo de ese momento y me dije: «Si no escribo este libro, me muero». Quizás no hubiera muerto rápidamente, pero sí a nivel del alma. No fue tan difícil, más difícil fue dejar mi papel de «buena madre».

P: ¿A qué se refiere?

R: Mis niños ya no lo son, ya no soy madre. Tuve que dejar de preocuparme por mis hijos. Un pasaje importante fue que mi casa ya no era más su casa. Yo tengo dos hijas y cada una de ellas había dejado en mi casa dos tazas para el desayuno. Hace más de un año llegó una amiga y me ofreció dos tazones, no tenía sitio para ponerlas todas y decidí quitar las tazas de mis hijas. ¡Eso fue tremendo! Era como un enlace, un símbolo del vínculo con mis hijas y se trataba de cortar ese tipo de lazos. Entonces una dijo que vale y la otra dijo que ni hablar y volvió a colocar la taza en su sitio. Yo le dije: «pues tú haz lo que quieras, pero yo ya he hecho lo que tenía que hacer».

P: El desapego, entonces, ¿tiene que ver con conseguir una buena salud?

R: Sí, desapegarse de los papeles de madre, de hija, etc. Cuando estoy apegada a algo es que tengo miedo de perderlo y si tengo muchos apegos no puedo avanzar. Con mi libro La mafia médica todo se fue, el título de médica, la profesión, pero para mí era muy fácil. Cada uno tenemos cargas y apegos distintos. También hay gente que tiene apegos a los apellidos y tiene hijos para perpetuar el apellido de la familia.

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La ley de Atracción - El Secreto - Johannes Sterling

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La ley de la atracción dice que todo aquello que creas interiormente, eso mismo lograrás.

La ley de la atracción dice que tu vida actual es el resultado de tus pensamientos pasados.

La ley de la atracción dice que tu vida futura será la consecuencia de aquello que crees y piensas hoy en día.




Lo que piensas hoy en dia es el resultado de todo aquello que te fueron diciendo a lo largo de tu vida, tus padres, tus parientes, tus vecinos, tus amigos, tus enemigos, tus compañeros de trabajo, tus jefes y tu mismo.

La mayoría de tus pensamientos no son tuyos, son heredados de otros, al igual que tus conductas.

Llegarás solamente hasta donde creas que puedes llegar, y si de casualidad llegas mas lejos, te autoboicotearas hasta quedar en la situación que crees que mereces.

La inversa también es cierto, si crees que mereces llegar lejos y de momento estás rezagado, de algún modo te acomodarás hasta llegar a las situaciones de privilegio que crees merecer.

Aunque no lo creas, Dios existe y funciona con mente matemática perfecta.

Dios no se mueve por tu necesidad, Dios se mueve por tu fe, por aquello que interiormente crees.


Las leyes espirituales funcionan siempre, aunque no creas en ellas y aunque no entiendas como las mismas funcionan.

Lo similar y lo complementario se atrae, los iguales y los complementarios se atraen, dime con quien andas y te diré quien eres y eso siempre funciona a nivel espiritual.
La gente del mismo nivel espiritual se junta, los chismosos se juntan con chismosos, los borrachos con borrachos, los fracasados se juntan con fracasados, los exitosos con exitosos y los espirituales con espirituales.
Hay tantas radios como receptores, cada uno elige la frecuencia en la que quiere funcionar.

El bíblico Lot dijo que aquello que mas temía le vino, eso es la ley de atracción.

Cree que lo mereces y todo aquello que creas merecer lo tendrás.
No se trata de repetición, sino de creencia interior.
Tienes que creer sin lugar a dudas, se trata de fe enfocada en lo bueno que quieres obtener.
Si quieres creerlo, créelo por fe, felices los que creen sin ver, pero si es no por fe al menos créelo por ciencia, la física cuántica demostró fehacientemente que la mirada de un observador modifica el comportamiento de los partículas atómicas.






La gente presupone cosas acerca tuyo, en cuanto a lo que puedes lograr y a lo que no puedes lograr, tu debes ser libre de esos supuestos acerca de ti mismo.

Cristo, que sabía bastante de la ley de atracción, dijo que cuando orásemos lo hiciéramos creyendo que aquello que estábamos pidiendo ya lo teníamos concedido y eso que pedíamos nos iba a venir.
No te permitas pensamientos negativos, no dejes que el entorno te maneje tu estado de ánimo y tus pensamientos, tu eres libre, no te sumes a las masas alborotadas y menos aún a los agoreros, se libre y maneja tu individualidad enfocado a lo positivo para tu vida.

Si crees que esto funciona, te funcionará, pero si crees que no, no funcionará.

Si crees que puedes como si crees que no puedes, en ambos casos estarás en lo cierto (Henry Ford).
La vida que hoy vives, quieras o no, tu la has diseñado, interiormente, con tus pensamientos y creencias pasadas. Hoy mismo, justo ahora, al momento de leer esto, estas formando tu futuro.
Tus pensamientos determinan acciones, tus acciones determinan rutinas y tus rutinas determinan tu destino, trata que tus pensamientos sean positivos para ser feliz en tu futuro.






Amigo, sea cual sea tu situación actual, apunta siempre a la luna, porque aunque falles el tiro, al menos de seguro le pegaras a una estrella.


Johannes Sterling
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Física Cuantica - La observación modifica el entorno

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Dieter Zeh: La observación es cuántica

La fricción con el entorno es lo que elimina las ondas de probabilidad

Los físicos han comprobado el proceso que convierte en realidad los estados probabilísticos del mundo subatómico: la fricción con el entorno es lo que elimina las ondas de probabilidad, pero la conciencia del observador forma parte del proceso cuántico, explica en la siguiente entrevista el afamado físico H. Dieter Zeh. Por Eduardo Martínez.
Fue el físico cuántico John Wheeler quien dijo que "son necesarios los observadores para dar existencia al mundo" porque vivimos en un "universo de participación", según escribió con Wojcieck Zurek. "Más allá de las partículas, de los campos de fuerza, de la geometría, del espacio y del tiempo, está el último elemento constitutivo de todo ello, el acto todavía más sutil del observador que participa".

Desde entonces la física no ha dejado de profundizar en el dilema que plantean las partículas elementales. El mundo cuántico describe objetos que se encuentran simultáneamente en varios lugares a la vez. Para describir estos objetos, la física recurre a superposición de estados cuánticos: es una manera de decir que las partículas elementales existen en varios estados superpuestos al mismo tiempo.

La duda surge a la hora de explicar el proceso que reduce esos estados superpuestos al estado concreto que nuestros sentidos perciben en el universo cotidiano. Porque es evidente que en el universo macrofísico los objetos se nos presentan en un estado concreto y no superpuesto.

Cuando se ha extrapolado el mundo cuántico al mundo macrofísico, como ha hecho Schrödinger con su ejemplo del gato, se ha identificado al observador y sus instrumentos de medida como el factor de realidad, es decir, aquel elemento que permite a los estados cuánticos superpuestos devenir en estados reales de dimensión única.

Sin embargo, nuevas investigaciones han abierto otras interpretaciones al proceso físico conocido como "reducción del paquete de ondas", es decir, al proceso que reduce la superposición de estados de probabilidad y concreta uno de ellos en el universo macrofísico en el que desenvolvemos nuestra existencia cotidiana.

Para W.H. Zurek y Dieter Zeh, entre otros autores, los así llamados modelos de decoherencia permiten explicar la ausencia de superposiciones en los estados macroscópicos de la materia, sin necesidad de una intervención determinante del observador.

Para cada observación hay que hablar de tres subsistemas implicados: el objeto (átomo, gato), el aparato de medida (que permite localizar el objeto) y el entorno (o escenario) donde se desenvuelve el proceso.

La interacción de los sistemas macroscópicos con su entorno es lo que diluye la superposición de estados cuánticos, según los modelos de decoherencia. Es decir, si un pequeño sistema como es un átomo, puede ser aislado de su entorno para ser estudiado, en el mundo macroscópico ese aislamiento no es posible porque un gato (por seguir el ejemplo de Schrödinger) está demasiado adherido a su universo a través de unos intensos mecanismos de fricción, lo que impide observarlo sin su entorno inmediato.

Estas interacciones del gato con su universo inmediato son las que anulan los estados de superposición de los espacios cuánticos y dejan fuera al papel del observador que describía Wheeler como creador de realidad.

La desaparición progresiva de la superposición cuántica ha sido observada experimentalmente en 1996 en el laboratorio Kastler Brossel (LKB), tal como publicó la revista Physical Review Letters y explica por qué una superposición cuántica no puede sobrevivir a una escala macroscópica. Una medición de la decoherencia en tiempo real también se obtuvo en el año 2000, según publicó entonces Nature.

Sin embargo, nada hay definitivo todavía sobre la frontera que existe entre el mundo cuántico y el mundo clásico, porque como explica en la siguiente entrevista uno de los artífices de los sistemas de decoherencia, Dieter Zeh, profesor del Instituto de Física Teórica de la Universidad de Heidelberg, la conciencia del observador siempre forma parte del proceso de conocimiento del mundo subatómico.

¿Cómo define la decoherencia y sus interpretaciones?

La decoherencia es la consecuencia inevitable del enredo incontrolable que tienen todos los sistemas físicos con su ambiente. El enredo quiere decir que la realidad no puede estar localizada en el espacio y en el tiempo. Este enredo ha sido confirmado experimentalmente por Aspect y otros como ' el no lugar cuántico'. Este "no lugar cuántico" es el que permite hablar de teletransportación cuántica, de ordenadores cuánticos y de otras consecuencias predichas por la teoría cuántica. En esta enredo incontrolable, los estados coherentes típicos de la teoría cuántica son no locales, por lo que no pueden ser observados por un observador. A esta falta de coherencia de los estados cuánticos se llama decoherencia..

¿Qué ha aportado la decoherencia a la física cuántica?

En virtud de la decoherencia, el mundo parece clásico. Es decir, ciertos objetos aparecen localizados en el espacio ("partículas"), mientras otros tienen valores repartidos por el espacio ("campos"). De la misma forma, los saltos cuánticos parecen ocurrir debido al mismo proceso de decoherencia según la ecuación de Schrödinger, si el entorno es realmente tenido en cuenta. La realidad es en cambio coherentemente descrita según conceptos cuánticos (como funciones de onda en un espacio multidimensional). De esta forma podemos reestablecer una descripción racional de la naturaleza (aunque haya una cierta relación del observador con el mundo observado).

¿Entonces, en qué medida interviene la observación en los procesos cuánticos?

La observación es un proceso cuántico que incluye la decoherencia, tal como fue descrito por la ecuación de Schrödinger. Sin embargo, la decoherencia participa también de otras situaciones más generales.

¿Qué significado tiene la decoherencia para la física cuántica?

El precio para esta salvación de la realidad (o más bien habría que llamarlo un logro) consiste en que el "verdadero mundo cuántico" debe ser mucho más rico que nuestro mundo observado. En términos clásicos hay que decir que existen "muchos mundos" que en total forman el único y verdadero mundo cuántico.

¿En qué contribuye la decoherencia a la descripción de los fenómenos cuánticos?

En que facilita todos los fenómenos objetivos, incluidos los fenómenos cuánticos que no pueden emerger al mundo macroscópico.

tomado de www.tendencias21.net


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No te dejes dominar por tus emociones - Alejandra Stamateas

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Mis emociones me dominan.
Una emoción es la agitación del ánimo.
Las emociones pueden ser positivas o negativas. El ánimo se agita:
- por una idea : un pensamiento o un recuerdo que te trae tristeza, alegría, dolor.
- por una conmoción orgánica : por ejemplo si alguien te da un beso, abraza o acaricia sentís una agitación especial, una emoción.

El problema es cuando dominan las emociones negativas, especialmente las mujeres porque las reprimimos, no queremos sentirlas entonces las guardamos y así nos enfermamos.

Una emoción es sana cuando al tiempo desaparece, se agota. Pero si pasa el tiempo y no se agota, no habrá manera de sacarla.























La depresión será cada vez más seguido y te hará caer en un pozo siendo cada vez más difícil salir.
Test para saber si las emociones te dominan o no.

1-Me siento triste y no puedo salir de mi tristeza.
2-Siento que en mi futuro no tengo esperanza.
3-Creo que soy fracasado/a como persona.
4-Estoy insatisfecho/a y me aburro de todo.
5-Me siento culpable siempre.
6-Creo que estoy siendo castigado/a por algo.
7-Me quiero matar o morir.
8-Lloro todo el tiempo.
9-Solía llorar pero ahora no puedo llorar aunque quiera.
10-Estoy irritada todo el tiempo.
11-Perdí el interés por todo.
12-Me veo feo/a.
13-Estoy cansado/a siempre para hacer algo.
14-Me preocupo por todo.
Si tenés dos o tres síntomas por lo menos, estás siendo dominado o dominada por alguna emoción.

Para salir del dominio de las emociones debes:

No alimentar pensamientos de tristeza.

Hay personas que alimentan su tristeza escuchando música que las angustia y son ministradas a diario por la desesperanza y el dolor.
Somos los encargados de elegir y cuidar quien ministra nuestras vidas.





















Si escuchas canciones depresivas (me abandonó, me dejó, se fue con otra, quedé sola) terminarás contaminando tu alma.
Las emociones son el resultado de mis pensamientos: tal como pienso, siento.

La mente es muy poderosa y cuando aprende algo no quiere cambiarlo, por eso tal como piense viviré: si depresivamente, mi vida será depresiva; si pienso positivamente será alegre y victoriosa.
Si te crees que "no sos capaz", tu mente detectará todos los errores, sólo hablarás de ellos y no de los aciertos porque ubica tus fallas.
Si crees que nadie te quiere, que todos te abandonan, observarás las señales de rechazo de los otros sin acordarte de las cosas buenas, de las bendiciones que te dejaron.
Si estás convencida que sos torpe, dirás: "A mí se me cae todo, se me rompen las cosas." Recordarás todas las situaciones de torpeza y nunca las de habilidad, la mente trabajará en tu contra.
Tu mente debe trabajar a tu favor.
La mente puede ser la mejor compañera o el peor enemigo y sólo vos tenés autoridad sobre ella.

Llenar mi mente de pensamientos positivos.


Las emociones negativas estrechan, por eso debo invertir en llenarnos de pensamientos positivos.

¡No te conformes !

Creer que merezco lo mejor para mi.

Una persona dominada por sus emociones no disfruta, se queja y piensa en lo negativo.

Si a pesar de las cosas difíciles te dispones positivamente, tomarás la palabra esperando lo bueno y pensando bien.

Hay personas con esquemas mentales adquiridos, dicen:

"Si río hoy lloraré mañana, entonces mejor no festejar mucho".

El esquema mental de "Sufro hoy para reír mañana", es como "Hoy no se fía, mañana sí"; y al día siguiente nuevamente "Sufro hoy para reír mañana" y el mañana nunca llegará. Sufrís todos los días y nunca reís.

Es el problema de muchas personas dominadas por emociones negativas de tristeza, ira, broncas, que deberán agotarlas para no seguir dando vueltas y puedan reírse.


¡Es tiempo de reír!























Muchas personas son maduras en la bendición pero inmaduras en la dificultad.

Aprendé madurez en todo momento, reír en los momentos de bendición; cuando las cosas no estén tan bien, reír. Llorar un tiempo, agotar la emoción y después reír.

La emoción negativa indica que es tiempo de moverse, no hundirse en el dolor.
Si ponés toda tu energía en la queja, aplastará tu fe.
El espíritu debe empujar la mente y no la mente quien empuje el espíritu.

Si lo negativo es lo que domina, no podrá disfrutar de lo bueno porque la mente ve todo negro y, en vez de aferrarse a las cosas buenas (aunque parezcan pequeñas) se enfoca en lo malo.

En medio del dolor, de la situación difícil, hay una fuente de agua que Dios puso sólo te falta es verla.

¿Cuántas veces te cegaron las emociones negativas? ¿Cuántas veces la ira, la bronca, la tristeza, la depresión, el dolor, la angustia te cegaron y no pudiste ver lo bueno a tu lado?

No reacciones en la emoción que te domina, porque la mente es poderosa, rica y tiene cosas preciosas a tu favor.

Tu mente está a tu favor.

Recordá el momento de más emociones negativas que tuviste y la confusión que había en tu mente por la falta de respuestas y empezá ahora a enfocarte en lo nuevo y en lo positivo, aprendé a soltar tu pasado.

Adaptado de mensajes de Alejandra Stamateas
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Las mentiras mas frecuentes de la vida cotidiana

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El relevamiento consagró a la frase "Está todo bien" como la más usada. Se miente más en el lugar de trabajo que en el ámbito familiar o entre amigos.

Los británicos no sólo son flemáticos y mayoritariamente respetuosos de la monarquía, sino que también cultivan el arte de la mentira con el mismo deleite que el resto de los ciudadanos del mundo. El diario inglés Daily Mail acaba de publicar una encuesta en la que los entrevistados admitieron decir un promedio de cuatro mentiras diarias. En términos de género, los hombres obtuvieron una ligera ventaja al tener el dudoso honor de decir cinco mentiras por día, mientras que las mujeres reconocieron hacerlo únicamente en tres ocasiones.

Estas "mentiras", en realidad, son aquellas frases que suelen pronunciarse casi automáticamente, casi sin pensar, con la intención de salir del paso y no decir algo inconveniente. Tal vez por eso entran en la categoría de "mentiras blancas". Porque faltan a la verdad pero no provocan grandes daños a quien las escucha.

El relevamiento abarcó a 2.500 personas y en el ranking de estas mentirillas que se dicen con mayor frecuencia, el primer puesto lo obtuvo la popular frase "Está todo bien", elegida como la favorita con el 28 por ciento de los votos.

A ésta le siguieron otras como "Qué bueno verte", "No tengo plata encima", "Te llamo", "Perdón, no llegué a atender", "Tenemos que vernos pronto" y "Estoy en camino".

Todas estas mentiras son trasladables a los usos de la Argentina, donde a aquellas se les suman expresiones como "Te estaba por llamar", "Hablemos para ir a tomar un café", "Recién abro tu mail", "Estás igual que siempre" o "Te llamo y nos juntamos para un asado".

"Son frases que a veces reflejan menos la intención de mentir que el haberse quedado a mitad de camino y sentirse en falta: quise atenderte pero no pude o, aunque me olvidé de llamarte, sí quería hablar con vos -analiza la socióloga María Pecci-. Pero si son dichas con la clara intención de engañar al otro, reflejan las partes endebles de los vínculos humanos, donde es más importante parecer que ser".

La encuesta inglesa no sólo se quedó en la enumeración de frases. También determinó que el mayor número de estas frases de circunstancia tienen por destinatarios en primer término a los compañeros de trabajo, luego a los familiares y por último a los amigos. Un detalle no menor: se les miente más a los familiares que a los amigos.

Entre las 20 mentiras más dichas, también calificaron "Estoy en un embotellamiento", "No tengo señal", "Por supuesto que te amo", "Se me murió la batería", "Te llamo en un minuto", la letal "Querida, tu cola no está gorda" y la que suelen usar las mujeres: "Tu panza me erotiza".

La psicóloga Cristina Castillo no es tan taxativa a la hora de definir si el hombre miente más que la mujer. "Lo que he podido escuchar en mi trabajo clínico no me permite precisar quién miente más , lo que sí se puede establecer es que la manera en que hombres y mujeres verbalizan a la mentira es distinta, así como también lo que cada género considera como mentira", explica.

Es posible: casi un cuarto de los varones ingleses admitió haberle dicho a su pareja que estaba delgada aunque pensara lo contrario, y un 29 por ciento reconoció haber negado la existencia de una relación paralela.

"Si a estas mentiras se las usa en los vínculos más cercanos, la falsedad envenena la relación porque decirle a alguien te amo sabiendo que es mentira, forja un vínculo prefabricado en el que engañar al otro es también engañarse uno mismo", reflexiona Pecci. Para la socióloga, si se las usa para llenar el silencio en el trato social y todos los que participan del juego son conscientes de ello, entonces esas mentiras no son tan graves y se relacionan con "cumplir con la expectativa que creo que el otro tiene de mí".

La mayoría de estas frases son esgrimidas para no herir susceptibilidades. Sobre ese punto, el español Joaquín Sabina escribió, certero: "Le dibujaba un mundo real/ no uno color de rosa,/ pero ella sólo quería escuchar/ mentiras piadosas"

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